Donna me prega

Este blog se declara católico, tal vez con cierto aire estoico. Defiende la simplicidad, el silencio y la contemplación.
Quiere ofrecer reflexiones, opiniones y lecturas a personas atentas a la vida del espíritu y de la cultura.

viernes, 14 de julio de 2017

Los amigos de la infancia.



Les Bergers d'Arcadie,
Nicolas Poussin (1628-1630)

Por más que fantasee con el reaccionarismo, mis raíces imaginarias brotan de una negación fundacional: el tiempo de la escuela. Jamás he añorado el espacio mítico del hogar materno del que me hubiera arrancado el período de escolarización obligatoria. En los últimos años de bachillerato resistí, asumiendo que aquel era un tránsito -castrador- hacia la (dudosa) libertad diurna. Tal vez por ello me haya negado obstinadamente a adoptar una profesión que me obligue a estar encerrado en un despacho o en un edificio durante una jornada de sol a sol. ¿Qué importancia puede llegar a tener el dinero y el prestigio a quien no ha dejado de desear sino residir en las estrellas? Puedo darme sólo ahora cuenta de que he llegado a construir mi pobre monasterio, apartado e ignorado, en la luminosidad de una incierta peregrinación, llena de noches y de abismos, guiada entre la niebla de los astros.

martes, 4 de julio de 2017

Humanismo monástico.



Alegoría de la obediencia,
Giotto (1320)


En una reseña que mi heterónimo ha publicado recientemente en Nueva Revista, con matices cistercienses y con reparos académicos, se ha hecho eco elogioso de la publicación de The Benedict Option (Nueva York, 2017) de Rod Dreher (1967). Supongo que temía y deseaba que, a mi regreso, hiciese la crítica de su crítica, apuntillando y desarrollando algunas de sus intuiciones, en contraste -y en sintonía- con el manifiesto en que el editor de The American Conservative ha sintetizado los planteamientos que ha venido exponiendo durante más de una década.